Página de Iván

Paleontología La ciudad de Madrid posee ricos yacimientos paleontológicos anteriores a la aparición del ser humano: en el Mioceno medio, hace unos 18 millones de años, donde se ubica el Puente de Toledo habitaron faunas propias de un clima cálido y seco, destacando la abundancia de un tipo de rinoceronte sin cuernos que, al ser definidos aquí por primera vez, recibieron el nombre de Hispanotherium. Otros yacimientos importantes de las mismas fechas son los del cerro de San Isidro, foto de hydrangeas
La Hidroeléctrica, la calle Moratines, el apeadero de O'Donnell, la estación Imperial y el Paseo de las Acacias (Arganzuela). En ellos hay presencia del mismo rinoceronte y otras faunas cálidas subtropicales, principalmente rumiantes, entre ellos los antílopes más antiguos conocidos en España y ciervos antiguos, pero también paleomerícidos y tragúlidos. De hace unos 15 millones de años, datan los fósiles exhumados en el Puente de Vallecas, en los que dominan los équidos (Anchitherium ezquerrae) y los cérvidos (Heteroprox moralesi), indicando un cambio climático importante: frío y humedad.
De hace 13 millones de años, aparecen en la calle Alhambra una considerable cantidad de fósiles de tortugas gigantes terrestres (Geochelone bolivari), así como un peculiar rinoceronte sin cuernos pero de grandes incisivos (Aceratherium simorrense) y un antílope (Tethytragus langai) que parece haber desplazado a los ciervos.